Ante la Asamblea Nacional, plantea recuperar una presencia electoral de dos dígitos en 2028 con unidad, trabajo territorial y propuestas para el país.
24 de octubre de 2026. El ingeniero Quique Antún exhortó al Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) a convertir su legado histórico en una fuerza política capaz de responder a los problemas del país y recuperar una presencia electoral de dos dígitos en 2028, mediante la renovación de sus métodos, el trabajo territorial y la unidad por encima de los proyectos personales.
Al dirigirse a la Asamblea Nacional de la organización, sostuvo que la vigencia del reformismo dependerá de su capacidad para ofrecer respuestas a la ciudadanía y demostrar con hechos la utilidad de sus principios.
“No estamos aquí por nostalgia: estamos aquí porque el reformismo todavía tiene deberes con este país”, afirmó.
Antún llamó a preservar el legado del doctor Joaquín Balaguer mediante propuestas frente a la inseguridad, el alto costo de la vida, los problemas de electricidad, la migración, la seguridad social y la falta de oportunidades de desarrollo.
“Un partido no se mide por lo que promete en un micrófono, sino por si, al cabo del camino, la gente vive mejor que cuando empezamos”, expresó.
En un llamado a la disciplina interna, advirtió que ninguna aspiración particular puede colocarse por encima del futuro del PRSC. Planteó que fortalecer la organización exige responsabilidad de sus dirigentes y capacidad para convertir los acuerdos en trabajo y resultados.
“Los adversarios se discuten afuera; adentro, quien antepone su proyecto personal al partido le hace el trabajo al rival”, manifestó.

El dirigente reformista defendió una renovación que conserve los principios de la organización, corrija sus errores y modernice sus herramientas de comunicación y acción política. Para ello, propuso integrar la experiencia de sus dirigentes con la creatividad de la juventud y abrir espacios reales de participación a jóvenes y mujeres.
Señaló que el fortalecimiento del Directorio Presidencial y de los mecanismos ejecutivos y estratégicos propuestos debe traducirse en organismos que funcionen, con atribuciones claras y capacidad para ejecutar las decisiones institucionales.
De cara a 2028, indicó que la recuperación electoral requiere escuchar a los dominicanos, formar nuevos liderazgos y sostener una presencia organizada en los territorios. Precisó que las candidaturas y las posibles alianzas deberán ser evaluadas oportunamente por los órganos competentes, conforme a los procedimientos del partido y a la ley.
“No somos solo un sello para 2028: somos un instrumento para las próximas generaciones de dominicanos”, sostuvo, al situar el compromiso del reformismo más allá de la próxima contienda electoral.
Antún cerró su intervención con una exhortación a superar las disputas internas y convertir la renovación en acciones: “Conservemos los cimientos, modernicemos las herramientas y dejemos que los hechos entierren las disputas pequeñas”.