Discriminación contra personas mayores de 65 años en el régimen de licencias de conducir en RD

Discriminación contra personas mayores de 65 años en el régimen de licencias de conducir en RD

Autor: Ing. Federico Antún Batlle

En la República Dominicana se ha generado un importante debate jurídico y constitucional en torno al Decreto Presidencial No. 6-19, que regula la expedición de licencias de conducir. Esta disposición establece que las personas mayores de 65 años deben renovar su licencia cada dos años, mientras que el resto de los ciudadanos lo hace cada cuatro años. Esta diferencia ha sido ampliamente cuestionada por constituir una posible violación al principio de igualdad y a la jerarquía normativa del ordenamiento jurídico dominicano.

El principio de jerarquía normativa es claro: la Constitución se encuentra en la cúspide del sistema legal, seguida por las leyes, y posteriormente por los reglamentos o decretos. En este sentido, un decreto presidencial no puede modificar ni contradecir una ley aprobada por el Congreso Nacional. La Ley 63-17, sobre movilidad, transporte terrestre, tránsito y seguridad vial, establece en su artículo 201 que la vigencia de las licencias de conducir es de cuatro años, sin hacer distinción alguna por edad. Por tanto, el Decreto 6-19 introduce una limitación que no está contemplada en la ley, incurriendo en un exceso de su facultad reglamentaria.

Desde el punto de vista constitucional, la medida también presenta serias objeciones. El artículo 39 de la Constitución consagra el derecho a la igualdad, prohibiendo cualquier trato discriminatorio que no esté debidamente justificado. En este caso, la reducción del período de vigencia de la licencia se basa únicamente en la edad cronológica del ciudadano, sin considerar su condición física o mental individual. Esto ha llevado a muchos juristas a calificar la medida como discriminatoria, al tratar a los adultos mayores como ciudadanos de segunda categoría.

El Tribunal Constitucional ha abordado previamente situaciones similares. En la sentencia TC/0005/20, se estableció que fijar límites o restricciones basadas exclusivamente en la edad puede resultar inconstitucional si no existe una justificación razonable y proporcional. Este precedente refuerza la idea de que el Estado debe evaluar la capacidad de conducción de manera individual, mediante exámenes médicos u otras pruebas objetivas, en lugar de aplicar restricciones generales basadas en la edad.

Ante esta situación, diversos sectores han interpuesto acciones legales ante el Tribunal Superior Administrativo y el propio Tribunal Constitucional, solicitando la nulidad del referido decreto por violar tanto la Constitución como la ley. Asimismo, se han presentado recursos de amparo y denuncias públicas por la persistencia de la aplicación de esta norma, incluso después de anuncios oficiales que prometían su eliminación.

En octubre de 2024, el gobierno dominicano reconoció la problemática y anunció la eliminación de esta disposición discriminatoria. Sin embargo, persisten denuncias de que el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre continúa aplicando el reglamento en sus sistemas, lo que genera incertidumbre jurídica y afecta directamente a miles de ciudadanos.

En conclusión, el Decreto 6-19 constituye un claro ejemplo de conflicto normativo y posible violación de derechos fundamentales. La igualdad ante la ley no debe ser una aspiración, sino una garantía efectiva para todos los ciudadanos, independientemente de su edad. Corregir esta situación no solo es una obligación legal, sino también un acto de justicia social.

Contrasentido

Contrasentido

Por: José Báez Guerrero

Las víctimas de la violencia política de los Doce Años entre 1966 y 1978 no fueron sólo los jóvenes izquierdistas que prefirieron combatir a Balaguer con tiros en vez de ideas o votos.

Muchos de ellos, entrenados ideológica o militarmente en países comunistas, bajo la dialéctica de la guerra fría, procuraban continuar la revolución de 1965 pese a cuán harto estaba el pueblo de sangre, pólvora y miseria. Y no tiraban flores al Gobierno: mataban guardias y policías, asaltaban bancos y billeteros, secuestraban empresarios españoles y diplomáticos estadounidenses, apoyaban la ridícula guerrillita de Caamaño en 1973, rehusaban participar en la incipiente democracia, incitaban a la sedición y la ilegalidad más violenta.

No eran niños exploradores ni del coro de cantores de Viena. Con más justificación que los centenares de asesinatos terroristas de inocentes por estos revolucionarios, fueron mal matados muchos valiosos jóvenes como Amín Abel y también otros, lúmpenes antisociales. La guerra no distingue la calidad humana de sus víctimas.

El pueblo sí diferencia entre quiénes merecen sus votos y quiénes no; estos termocefálicos nunca sacaron ni una gata a orinar. Por tanto, me extraña y hiere que un Gobierno democrático, contrario a las dictaduras como la cubana o nicaragüense que deseaban imponer aquí a tiros esos terroristas, procure contemporizar con los escasos remanentes de esa ideología caduca y desprestigiada.

Usar la libertad de expresión para socavar el orden público en procura de subvertir la democracia es un crimen, no un acto heroico. Igual que como defendía su comunismo Orlando Martínez, condecorado ayer póstumamente por “denunciar lo que muchos preferían callar, aun conociendo los riesgos que implicaba”, para mí sería una traición a mis valores democráticos aplaudir en esta triste ocasión.

Tomado del periódico El Día.-

Los cambios en Cuba y los desafíos para República Dominicana

Los cambios en Cuba y los desafíos para República Dominicana

Por: Ing. Federico Antún Batlle

Durante más de seis décadas, Cuba ha sido un referente político y económico singular en el Caribe y en América Latina. Sin embargo, en los últimos años se han observado cambios graduales en su modelo económico y social, impulsados por las dificultades internas, el impacto de las sanciones internacionales y la necesidad de mejorar las condiciones de vida de su población. Estos cambios plantean nuevos escenarios que también generan desafíos y oportunidades para la República Dominicana.

El gobierno cubano ha comenzado a introducir reformas orientadas a ampliar ciertos espacios para la iniciativa privada, permitir pequeñas y medianas empresas y flexibilizar algunas restricciones económicas que durante décadas caracterizaron su sistema centralizado. Estas medidas responden, en gran parte, a la necesidad de dinamizar una economía que ha sufrido graves limitaciones productivas, escasez de bienes básicos y una disminución significativa en el turismo, uno de sus principales motores económicos.

A pesar de estas reformas, la economía cubana continúa enfrentando serios problemas estructurales. La baja productividad, la limitada inversión extranjera y la persistencia de restricciones financieras dificultan una recuperación rápida. Además, el descontento social ha aumentado debido al deterioro del poder adquisitivo y a la escasez de alimentos, medicamentos y energía.

Para la República Dominicana, estos cambios en Cuba representan tanto retos como posibles oportunidades. En primer lugar, el eventual proceso de apertura económica cubana podría transformar el mapa comercial del Caribe. Cuba posee una población considerable, una posición geográfica estratégica y un potencial turístico enorme. Si logra avanzar en reformas que atraigan inversión extranjera y modernicen su infraestructura, podría convertirse en un competidor importante en sectores donde la República Dominicana hoy mantiene liderazgo, especialmente en turismo y servicios.

Sin embargo, también podrían surgir espacios de cooperación económica. Las empresas dominicanas podrían encontrar oportunidades en áreas como la exportación de alimentos, materiales de construcción, servicios turísticos y experiencia en zonas francas. La República Dominicana ha acumulado conocimientos importantes en el desarrollo de sectores como el turismo, la logística y la manufactura orientada a la exportación, experiencia que podría ser de interés para una Cuba en proceso de transformación económica.

Otro aspecto importante es el impacto migratorio. Las dificultades económicas en Cuba ya han provocado una creciente migración hacia distintos países de la región. Si las reformas no logran mejorar las condiciones de vida en el corto plazo, es posible que continúe ese flujo migratorio, lo que podría generar presiones sociales y económicas en diversos países del Caribe.

Ante este escenario, la República Dominicana debe mantener una visión estratégica y pragmática. Es necesario fortalecer su competitividad económica, mejorar la productividad y consolidar su clima de inversión. Al mismo tiempo, el país debe promover relaciones diplomáticas y comerciales constructivas con Cuba, basadas en el respeto mutuo y la cooperación regional.

Los cambios en Cuba todavía están en una fase incierta. Su éxito o fracaso dependerá de la profundidad de las reformas y de la capacidad del país para integrarse gradualmente a la economía internacional. Para la República Dominicana, el reto principal será prepararse con inteligencia para un Caribe que podría experimentar transformaciones importantes en los próximos años.

Dirigente reformista Vladimir Viloria afirma que La Vega enfrenta un vacío de liderazgo político

Dirigente reformista Vladimir Viloria afirma que La Vega enfrenta un vacío de liderazgo político

La Vega.– El dirigente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) en La Vega, Vladimir Viloria, afirmó que el municipio de La Vega atraviesa actualmente un vacío de liderazgo político, situación que, según indicó, debe ser atendida con nuevas iniciativas de participación y organización.

Viloria ofreció estas declaraciones al ser abordado por periodistas en el marco de un taller que dio inicio a los trabajos de organización y crecimiento del partido en La Vega.

El dirigente señaló que muchos de los líderes políticos de La Vega se han trasladado hacia la capital, lo que ha provocado que la provincia se sienta “descabezada” en términos de liderazgo.

“En La Vega se siente un vacío de liderazgo. Y como los vacíos no existen ni en la naturaleza, ni en el mundo físico, ni en el mundo cuántico y mucho menos en el mundo político, nosotros hemos decidido comenzar a llenar ese vacío con una estructura que tiene historia y legado”, expresó.

En ese sentido, aseguró que el Partido Reformista comenzará a asumir un rol más activo en el debate de los temas que preocupan a la población vegana, tales como la recogida de basura, la falta de obras y los problemas de seguridad ciudadana.

Viloria explicó que la organización política buscará servir de interlocutora entre los ciudadanos que no tienen espacios para expresar sus preocupaciones y los sectores de poder que pueden impulsar soluciones.

Asimismo, consideró que el desarrollo de la ciudad requiere transformaciones más profundas y no solo intervenciones puntuales. Indicó que, a su juicio, en los últimos 20 años La Vega ha experimentado soluciones “de maquillaje”, sin cambios estructurales que permitan proyectar a la ciudad hacia el futuro.

“Si La Vega quiere insertarse como una ciudad que deje la impronta que siempre ha tenido, debe replantear su planificación. Eso es responsabilidad del liderazgo político, y ahora mismo la ciudad se siente un poco desprotegida en ese sentido”, manifestó.

Al responder a cuestionamientos sobre la supuesta inactividad del partido, Viloria sostuvo que la política funciona por ciclos y que la organización inicia una nueva etapa de dinamización.

“Ahora comienza un nuevo ciclo y ya veremos si estamos tan dormidos”, puntualizó.

Taller de formación política

Las declaraciones fueron ofrecidas durante el taller que marca el inicio de los trabajos de organización y crecimiento del PRSC en el municipio de La Vega.

La jornada de formación fue impartida por Ivelisse Pavón, directora del Instituto de Formación Política Dr. Joaquín Balaguer, junto a los profesores Willis Genao, quien abordó el módulo sobre el uso de las redes sociales para el crecimiento político, y Álex Torres, encargado del módulo sobre doctrina e historia del partido.

En la actividad también participó el secretario nacional de Organización y diputado al PARLACEN, Eddy Antonio, quien trató temas relacionados con la estrategia de crecimiento y la organización electoral de la organización política.

Según los organizadores, esta actividad marca el inicio de una serie de encuentros, talleres y jornadas de formación que el partido tiene programadas para fortalecer su estructura en La Vega.

Conflicto en Medio Oriente (Irán), precio del petróleo vs precio del oro y su impacto en República Dominicana

Conflicto en Medio Oriente (Irán), precio del petróleo vs precio del oro y su impacto en República Dominicana

Por: Ing. Federico Antún Batlle

El reciente conflicto en Medio Oriente, particularmente en torno a Irán, ha provocado fuertes tensiones geopolíticas que ya están teniendo repercusiones en la economía mundial. Cada vez que esta región entra en crisis, los mercados internacionales reaccionan rápidamente, especialmente en dos indicadores claves: el precio del petróleo y el precio del oro. Ambos actúan como señales económicas globales y su comportamiento tiene consecuencias directas para países importadores de energía como la República Dominicana.

Uno de los efectos más inmediatos del conflicto ha sido el aumento del precio del petróleo. Medio Oriente es una de las principales regiones productoras de crudo del mundo y por el estrecho de Ormuz transita cerca del 20 % del petróleo global. Cuando la seguridad de esta ruta se ve amenazada, el mercado reacciona con aumentos en los precios por temor a interrupciones en el suministro.

Si el conflicto se prolonga, el precio del barril de petróleo podría seguir aumentando, afectando directamente a los países que dependen de las importaciones de combustibles. En el caso de la República Dominicana, esto representa un desafío importante, ya que el país necesita importar la mayor parte del petróleo que utiliza para el transporte, la generación eléctrica y el funcionamiento general de la economía.

Al mismo tiempo, el precio del oro también tiende a subir. Esto ocurre porque, en momentos de incertidumbre internacional, los inversionistas buscan activos considerados seguros para proteger su capital. El oro históricamente ha funcionado como un refugio financiero, por lo que su demanda aumenta durante guerras, crisis políticas o turbulencias económicas.

La relación entre el petróleo y el oro es interesante. Mientras el petróleo refleja el impacto directo sobre la producción, el transporte y la energía, el oro refleja el nivel de incertidumbre financiera mundial. Cuando ambos suben al mismo tiempo, generalmente significa que el mundo enfrenta tensiones geopolíticas o riesgos económicos importantes.

Para la República Dominicana, estos movimientos en los mercados internacionales tienen implicaciones relevantes. Un aumento sostenido en el precio del petróleo implica mayores costos para el Estado, para las empresas y para los consumidores. Esto puede traducirse en aumento del costo del transporte, encarecimiento de la electricidad y presiones inflacionarias sobre los alimentos y otros bienes básicos.

Sin embargo, el aumento del precio del oro podría representar una oportunidad relativa para el país. La República Dominicana es uno de los principales productores de oro del Caribe y el incremento en el precio internacional del metal puede significar mayores ingresos por exportaciones y mayores recaudaciones fiscales provenientes de la actividad minera.

En conclusión, el conflicto en Medio Oriente demuestra nuevamente cómo los acontecimientos geopolíticos pueden influir directamente en la economía mundial. Mientras el petróleo encarece los costos energéticos de países importadores como la República Dominicana, el aumento del precio del oro puede generar mayores ingresos por exportaciones. El desafío para las autoridades dominicanas consiste en manejar estos efectos con prudencia, diversificando la matriz energética y utilizando de manera estratégica los ingresos provenientes de los recursos naturales.

De sacerdocio a negocio: la transformación de la política dominicana

De sacerdocio a negocio: la transformación de la política dominicana

Por Ing. Federico Antún Batlle

En la República Dominicana de ayer, la política era concebida por muchos como una vocación casi sagrada. No se trataba simplemente de ocupar un cargo, sino de asumir un compromiso moral con la nación. La dirigencia política, con todas sus imperfecciones, solía estar marcada por figuras que entendían el servicio público como una misión. Era frecuente escuchar que la política era un “sacerdocio laico”, una entrega al bienestar colectivo, aun a costa de sacrificios personales.

En tiempos pasados, líderes históricos como Juan Pablo Duarte simbolizaban ese ideal de entrega absoluta. Su visión de patria no estaba asociada a privilegios ni a acumulación de riquezas, sino al deber y la responsabilidad. Incluso en etapas más recientes, figuras como Joaquín Balaguer o Juan Bosch, más allá de simpatías o críticas, representaban proyectos políticos sustentados en ideas, doctrinas y debates ideológicos profundos.

La política era escenario de confrontaciones de pensamiento, de discusiones sobre modelos de desarrollo, educación, soberanía y justicia social. Existía una mística partidaria. Los militantes defendían principios y programas. La formación política era parte esencial del liderazgo. Se hablaba de patria, de institucionalidad, de democracia como valor supremo.

Hoy el panorama parece distinto. La política ha sido arrastrada por una cultura de inmediatez, pragmatismo extremo y, en muchos casos, por un interés económico desmedido. El acceso al poder se percibe, en no pocos sectores, como una oportunidad de negocios. La vocación de servicio ha cedido terreno ante la lógica de la rentabilidad personal y el clientelismo.

La proliferación de estructuras partidarias sin identidad ideológica clara, la compra de voluntades y la conversión de campañas en inversiones con expectativas de retorno financiero reflejan una preocupante transformación. La política deja de ser instrumento de transformación social y se convierte en mecanismo de acumulación y protección de intereses particulares.

Este fenómeno no es exclusivo de la República Dominicana; es parte de una tendencia global donde el dinero, la mercadotecnia y la imagen sustituyen el debate doctrinario. Sin embargo, en nuestro país el impacto es más visible debido a nuestras fragilidades institucionales y a una cultura política que aún lucha por consolidar una ética pública sólida.

Cuando la política se transforma en negocio, pierde su esencia. Se debilita la confianza ciudadana, crece el desencanto y se profundiza la distancia entre gobernantes y gobernados. La democracia se reduce a un ejercicio electoral periódico, despojado de contenido moral y de compromiso con el bien común.

No se trata de idealizar el pasado ni de desconocer que siempre existieron ambiciones personales. Pero sí es válido reconocer que hubo épocas donde el honor, la palabra empeñada y la coherencia doctrinal tenían mayor peso en la vida pública.

Recuperar la política como servicio exige fortalecer la educación cívica, promover la transparencia y exigir rendición de cuentas. Implica también que la sociedad deje de premiar el oportunismo y comience a valorar la integridad. La nación necesita líderes que entiendan que gobernar no es enriquecerse, sino administrar con justicia los recursos del pueblo.

Si no devolvemos a la política su dimensión ética, el riesgo es claro: convertir el poder en botín y la democracia en fachada. Y cuando eso ocurre, el precio lo paga siempre la sociedad en su conjunto.

¡¡Reformistas a la calle!! Secretaría Nacional de Asuntos Electorales del PRSC impulsa plan nacional de fortalecimiento con miras a 2028

¡¡Reformistas a la calle!! Secretaría Nacional de Asuntos Electorales del PRSC impulsa plan nacional de fortalecimiento con miras a 2028

Santo Domingo, D.N. – 23 de febrero de 2026

La Secretaría Nacional de Asuntos Electorales anunció el inicio, a partir de la primera semana de marzo, de un amplio Plan Nacional de Fortalecimiento Institucional y Reorganización Técnica Electoral, orientado a consolidar la estructura del Partido Reformista Social Cristiano con miras a las elecciones del año 2028.

El plan contempla la captación, capacitación y organización de jóvenes, mujeres, profesionales, técnicos y dirigentes comunitarios en cada distrito municipal y municipio del país, integrándolos a equipos técnicos especializados que fortalecerán la capacidad operativa y electoral de la organización.

Estos equipos trabajarán en coordinación con la Secretaría de Organización, encabezada por el Dr. Frank Martínez, y de la Secretaría General, dirigida por el Lic. Rafael Papito Cruz, consolidando una estructura territorial moderna, eficiente y basada en criterios de capacidad, compromiso y renovación dirigencial.

La formación y capacitación de este nuevo recurso humano estará a cargo de la Secretaría Electoral, en coordinación con el Instituto de Formación Política, dirigido por la licenciada Ivelisse Pavón. Se desarrollarán programas especializados enfocados en la captación, evaluación y preparación de candidatos en los distintos niveles de elección, así como en el entrenamiento técnico para la organización electoral y la defensa efectiva del voto.

Esta iniciativa responde a los lineamientos estratégicos trazados por el presidente de la organización, el ingeniero Federico Antún Batlle, orientados a la reorganización estructural, el fortalecimiento territorial y la consolidación de una maquinaria electoral competitiva y cohesionada.

Los trabajos serán coordinados por el secretario electoral Eddy Antonio Germán, con el respaldo del vicepresidente Joan Fernández, los miembros del Directorio Presidencial Johnny Jones y Silvia Linette González, así como del licenciado Iván Tapia, titular de la Secretaría de Asuntos Profesionales y Técnicos.

Finalmente, la Secretaría Nacional de Asuntos Electorales hace un llamado a la alta dirigencia en cada provincia, municipio y distrito municipal a respaldar decididamente esta etapa de reorganización, garantizando su correcta ejecución y promoviendo el mayor nivel de integración, disciplina y éxito organizativo en todo el territorio nacional.

Eddy Antonio Germán de León es electo Vicepresidente de CODEESTE; liderazgo reformista se fortalece en Santo Domingo Este

Eddy Antonio Germán de León es electo Vicepresidente de CODEESTE; liderazgo reformista se fortalece en Santo Domingo Este

Santo Domingo Este, República Dominicana. — El licenciado Eddy Antonio Germán de León, actual Secretario Electoral del Partido Reformista Social Cristiano, fue electo como vicepresidente del Consejo de Desarrollo Empresarial y Económico de Santo Domingo Este (CODEESTE), en el marco de la conformación de las nuevas autoridades del organismo.

Su elección representa un importante reconocimiento al liderazgo y la capacidad organizativa del dirigente reformista, así como a la visión de desarrollo que promueve el Partido Reformista en favor del crecimiento económico, la institucionalidad y el fortalecimiento del sector empresarial en el municipio.

Durante el encuentro celebrado con representantes de distintos sectores, se destacó que la integración de Germán de León a la vicepresidencia del Consejo aporta experiencia en procesos organizativos y electorales, además de un firme compromiso con el desarrollo productivo y la generación de oportunidades para la población.

Con esta designación, el liderazgo reformista continúa ampliando su presencia en espacios de incidencia social y económica, reafirmando su vocación de servicio y su compromiso con el progreso de Santo Domingo Este.

Crecimiento económico en RD que no se refleja en bienestar de las mayorías

Crecimiento económico en RD que no se refleja en bienestar de las mayorías

Por Ing. Federico Antún Batlle

La República Dominicana ha sido presentada en los últimos años como una de las economías de mayor crecimiento en América Latina. Las cifras macroeconómicas muestran expansión del Producto Interno Bruto, dinamismo en el turismo, crecimiento en las zonas francas y estabilidad relativa en los indicadores financieros. Sin embargo, para una parte significativa de la población, ese crecimiento no se traduce en mejor calidad de vida ni en mayor bienestar social.

Existe una marcada diferencia entre crecimiento económico y desarrollo humano. El crecimiento se mide en números: más producción, más inversión, más exportaciones. El desarrollo, en cambio, se percibe en la cotidianidad: mejores salarios, acceso a servicios de salud eficientes, educación de calidad, seguridad ciudadana y oportunidades reales de progreso. Cuando la economía crece pero el costo de la vida aumenta más rápido que los ingresos, la mayoría trabajadora siente que el progreso es ajeno.

En muchos hogares dominicanos el ingreso apenas alcanza para cubrir necesidades básicas. El aumento en los precios de alimentos, energía eléctrica, transporte y alquileres erosiona el poder adquisitivo. Aunque el Estado recaude más y los sectores productivos generen mayores utilidades, si no se distribuyen adecuadamente los beneficios del crecimiento, la desigualdad se profundiza y se debilita la cohesión social.

El modelo económico vigente ha favorecido sectores específicos con incentivos y exenciones, mientras amplios segmentos de la población informal sobreviven sin seguridad social ni estabilidad laboral. Es necesario revisar la estructura productiva para impulsar una economía más inclusiva, donde las pequeñas y medianas empresas tengan acceso real a financiamiento, capacitación tecnológica y mercados competitivos.

La inversión en infraestructura es importante, pero debe ir acompañada de inversión en capital humano. Una educación técnica y universitaria alineada con las demandas del mercado laboral permitiría que más dominicanos participen de los beneficios del crecimiento. Asimismo, fortalecer el sistema de salud pública y garantizar servicios básicos eficientes contribuiría a reducir la brecha entre estadísticas y realidad social.

El crecimiento económico sostenible debe estar sustentado en productividad, innovación y transparencia en la administración pública. Combatir el despilfarro y la corrupción no solo es un imperativo ético, sino también económico. Cada peso mal utilizado es una oportunidad perdida para mejorar escuelas, hospitales o programas sociales.

No se trata de frenar el crecimiento, sino de orientarlo hacia el bienestar colectivo. Una política fiscal equilibrada, que reduzca privilegios innecesarios y priorice el gasto social eficiente, puede contribuir a una distribución más justa de la riqueza. El desarrollo regional equilibrado también es clave, para evitar que la prosperidad se concentre únicamente en determinadas zonas urbanas.

El verdadero éxito económico no debe medirse únicamente por estadísticas macroeconómicas, sino por la percepción de progreso en la vida diaria de la gente. Cuando el trabajador puede ahorrar, el joven consigue empleo digno y la familia vive con estabilidad, entonces el crecimiento habrá cumplido su propósito.

La República Dominicana tiene el potencial y los recursos para lograrlo. El desafío es transformar el crecimiento en bienestar tangible para las mayorías, fortaleciendo la equidad, la productividad y el compromiso con el bien común. Solo así el desarrollo dejará de ser un dato en los informes y se convertirá en una realidad palpable para todos.

Partido Reformista valora reglamento de afiliación de la JCE, pero advierte que su aplicación masiva sería “prácticamente imposible”

Partido Reformista valora reglamento de afiliación de la JCE, pero advierte que su aplicación masiva sería “prácticamente imposible”

Santo Domingo. – El Delegado Político del Partido Reformista ante la Junta Central Electoral (JCE), Tácito Perdomo Robles, consideró que el reglamento aprobado por el órgano electoral para los procesos de afiliación y desafiliación en los partidos políticos presenta aspectos positivos, pero sostuvo que existe un elemento esencial que, a su juicio, no fue abordado con la profundidad necesaria.

Perdomo Robles explicó que, al analizar el documento, puede apreciarse que se trata de un reglamento bien estructurado en lo relativo a su contenido interno, ya que plantea disposiciones lógicas, legales y alineadas con los parámetros que se esperan en un marco normativo.

Sin embargo, señaló que el problema fundamental del sistema de afiliación y desafiliación en la realidad política dominicana es la alta movilidad de una parte considerable del padrón electoral, estimado en varios millones de ciudadanos, lo que hace prácticamente imposible controlar procesos de renuncia o traslado masivo de militantes de un partido a otro, especialmente en períodos electorales.

En ese sentido, indicó que el reglamento resulta funcional para casos puntuales y manejables, como renuncias individuales o en cantidades reducidas, pero advirtió que la situación cambia completamente cuando se trata de escenarios que podrían involucrar cientos de miles o incluso millones de movimientos partidarios.

Ante esa realidad, Perdomo Robles consideró que la solución más viable sería que las disposiciones del reglamento se apliquen principalmente a los niveles directivos de los partidos políticos, y no a la totalidad de su base, tomando en cuenta la dimensión que podría alcanzar el fenómeno en la práctica.

Asimismo, sostuvo que ni los partidos ni la propia JCE cuentan con la capacidad real de controlar un proceso masivo de afiliaciones y desafiliaciones, reiterando que el reglamento no es deficiente en sí mismo, sino que su alcance, aplicado a grandes volúmenes de personas, se vuelve irrealizable.

Finalmente, Perdomo Robles resaltó que el Partido Reformista ha sido transparente en cuanto a su realidad organizativa, al recordar que en las pasadas elecciones la organización reportó alrededor de setenta y un mil afiliados y obtuvo más de cien mil votos, lo que, según afirmó, refleja coherencia entre lo declarado y el respaldo electoral obtenido.